
En el 2004, la revista CELCIT* de teatro latinoamericano publicaba
un artículo sobre los jóvenes en el teatro uruguayo llamado “La
hora de los jóvenes”. En él se mencionaba una generación
de teatro que copaba la escena montevideana (nunca nacional, ya que
parece que el teatro uruguayo responde siempre a Montevideo y desconoce
la actividad del interior) y que estaba unida, más allá de
sus estéticas y planteos escénicos -en algunos
casos similares- por una franja etaria, un margen que permitía
ubicarlos dentro de una generación de artistas jóvenes.
Cuál sería mi sorpresa al leer más adelante en
aquel artículo, que los directores/as y los dramaturgos/as a
los que se hacía referencia rondaban todos los 40 años.
Esto implicaba -a nuestro entender- al menos dos problemas: el primero,
un desconocimiento de los verdaderos jóvenes de la escena montevideana,
aquellos que por poner un límite, fijaremos en el entorno de
los 30 años y estaban ya actuando, escribiendo, dirigiendo o
participando de alguna manera en el quehacer teatral; el segundo problema,
y no menos importante, es algo tal vez referido al Uruguay que consiste
en el tardío reconocimiento de los creadores como artistas adultos,
proyectándolos con el rótulo de “jóvenes
promesas” hasta pasados sus 45 años. Tal es por ejemplo
el caso de Mariana Percovich, Coco Rivero y Mario Ferreira, quienes
cuentan con ya una larga experiencia, con muchas puestas en escena
y reconocimientos dentro y fuera del país que permite despegarlos
del rótulo “joven promesa” y promoverlos al nivel
de artistas consolidados.
Si bien esto puede sonar a reivindicación tardía no es
más que una de las razones para que hayamos creado esta plataforma
en el año 2005 y le hayamos puesto el nombre de ENCONSTRUXION.
Creemos en esta actividad, como un evento que enfrente a la vista de
la sociedad y la ciudadanía a los artistas y agrupaciones verdaderamente
jóvenes que están trabajando en la escena nacional.
Así es que la existencia de una plataforma de este tipo, que
proyecte, agrupe y vincule a los colectivos artísticos emprendidos
por jóvenes, se vuelve un trabajo, tal vez a veces imperceptible,
pero fundamental. Cardinal no sólo para aquellos a quienes vincula
profundizando el conocimiento e intercambio entre los mismos grupos
para los cuales se han armado especialmente los talleres que se desarrollan
en este evento, sino también esencial para aquellos que son
responsables de conocer y dar a conocer a estos grupos, y que a veces
parecen fingir demencia o que simplemente no quieren dar cuenta de
una generación que crea y se muestra más allá de
las voluntades de quienes parecen desconocerla.
ENCONSTRUXION no como imagen de una escena que aún
no ha tomado forma, sino como aquello que ya la tiene y está buscando
su mejor manera de situarse en el contexto de una sociedad. Construir
su espacio, su reconocimiento, su nombradía por lo que es, ni
mejor, ni peor que lo que ya está, pero emprendido por personas
jóvenes que intentan modificar ese país envejecido, del
que ya habláramos.
Por suerte, actualmente, en la escena nacional las cosas se han profundizado
en el sentido opuesto al que la nota citada al comienzo parecía
establecer. Hoy por hoy, este aporte realmente joven es reconocido
por varios de los mejores hacedores y pensadores del quehacer escénico
(el aporte y trabajo emprendido por el Dr. Roger Mirza y la Prof. María
Esther Burgueño en este sentido han sido de especial importancia).
Es fundamental aclarar que somos conscientes de que las propuestas
más innovadoras y removedoras provienen no sólo de los
jóvenes sino también de aquellos que aún teniendo
una gran trayectoria parecen no conseguir su merecido reconocimiento
de artista consolidado. La escena joven no enfrenta ni contradice la
existencia ni de los artistas consagrados ni de los grandes maestros,
muy por el contrario, la complementa y enriquece el medio aportando
una nueva mirada al amplio abanico artístico de la escena nacional.
Como corolario, ENCONSTRUXION se ha planteado un desafío
aún mayor que consiste no sólo en vincular a los jóvenes
entre sí, sino que esta apuesta sea nacional… Pero nacional
de verdad y para ello ha programado la presentación tanto de
grupos de Montevideo como del interior del país, ofreciéndoles
la oportunidad de mostrar su trabajo también tanto fuera como
dentro de la capital llegando así a cuatro departamentos diferentes.
Es nuestro interés que ENCONSTRUXION se ofrezca como ámbito para poder conocer a los verdaderos jóvenes, sus temas y sus modos de plasmarlos, ya no de una manera amateur ni desprolija, sino muy por el contrario, a través de producciones serias, acabadas, claramente de nivel profesional que no hacen más que cuestionar mediante su existencia el modo en que pensamos y producimos teatro en los llamados medios “profesionales”
Este es nuestro propósito que persigue confirmar la certeza
del camino emprendido y la confianza en no recorrerlo solos, sino en
conjunto, fuera de toda edad, estética o motivación,
para hacer de nuestra escena un lugar cada vez más amplio y
diverso.
Gabriel Calderón
